viernes, 31 de marzo de 2017

Presentación del Libro: Modernización de los Gobiernos e Innovación Administrativa



Hermosillo, Sonora a 31 de Marzo de 2017.

Con la participación de estudiantes del Programa de la Licenciatura en Administración Pública de la Universidad de Sonora se presentó el libro Modernización de los Gobiernos e Innovación Administrativa, el cual fue coordinado por los profesores Arturo Ordaz Alvarez y Gustavo de Jesús Bravo Castillo.
 
Esta obra es el Volumen 5 de la Colección Textos Académicos de Administración Pública, y forma parte del programa editorial de la Academia y Grupo Disciplinario de Administración Pública. La publicación del libro contó con el apoyo de la Dirección de la Dirección de la División de Ciencias Sociales y la Jefatura del Departamento de Sociología y Administración Pública de la Universidad de Sonora.

 
 
La presentación del Libro contó con los comentarios de los estudiantes Paola Arvizu Montaño, Guadalupe Bernal Sánchez, Marco Antonio García Herrera e Ilse Gabriela López Lugo. El evento fue moderado por la estudiante Marissa Irene Lomelí Bojórquez. El evento se realizó en el Auditorio Gilberto Gutiérrez Quiroz, el 30 de Marzo de 2017.
 
Los estudiantes que fungieron como comentaristas de la obra, analizaron aspectos centrales de los 14 capítulos que integran la obra, la que, para su edición fue dividida en cuatro apartados: En la primera parte, Modernización administrativa y gestión pública, se reflexiona sobre la importancia de los programas de modernización administrativa en el ámbito local, el papel de la planeación estratégica de la programación y el presupuesto orientado a obtener resultados, así como a su aprobación, ejercicio, control y evaluación, con base en la simplificación de normatividades, procesos y procedimientos, de tal suerte que esto permita mejorar el desempeño gubernamental y optimizar el uso de los recursos públicos, procurando el cuidado del patrimonio estatal y coadyuvar a una fiscalización eficiente, eficaz y ética sobre su administración.
 

 
En la segunda parte, Gobierno democrático y sociedad de la información, se analiza la transparencia y rendición de cuentas como elementos que contribuyen a moldear un gobierno ético en relación con su sociedad; con la incorporación de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación se permite contar con información en tiempo y en línea reales, para que, de manera automática, se aproveche en la toma de decisiones en las áreas de programación financiera y el ejercicio de los presupuestos.
 
El siguiente apartado se denomina Nuevos conocimientos y acciones en la Administración Municipal, considerándose que el cambio organizacional de la administración pública cobra sentido como parte de los procesos de modernización administrativa en el marco de la evolución de la Nueva Gestión Pública; sin embargo, se propone que la capacidad de adaptación y aprendizaje de una organización gira en torno a sus recursos humanos, lo que requiere la implementación de un servicio profesional de carrera como referente institucional de incentivos mediante el cual los servidores públicos fijen sus propios objetivos y metas y modo de lograrlos, lo que promoverá la competitividad, la productividad y la calidad del desempeño en el quehacer gubernamental. Estas reflexiones incluyen  un caso de administración, gestión y desempeño del servicio de agua potable, cuya expresión es el desarrollo de una estructura más horizontal y descentralizada de los organismos operadores de este vital recurso con el fin de mejorar su capacidad institucional.  
 
Ética y trato igualitario es la temática que se aborda en la última parte de la obra. Aquí se presentan dos trabajos en donde se plantea que, si bien los Códigos de Ética en el ámbito de gobierno permiten la solución de conflictos a través de guiar la toma de decisiones y la forma en que se debe de conducir un gobierno, su interpretación no está exenta de problemas de interpretación y de controversias entre las diferentes partes del gobierno, o bien de éste con los ciudadanos. Por otra parte, se señala que un gobierno ético debe contar con mecanismos que aseguren no sólo un trato igualitario a sus ciudadanos sino también a sus proveedores de bienes y servicios, para lo cual las compras o encomiendas hechas por el Estado deben ocurrir mediante licitaciones públicas, las cuales contribuyen a la transparencia en la medida en que sus informaciones deben ser accesibles a todo el público en general.
 
 
El Dr. Bravo Castillo agradeció los comentarios tan pertinentes de los cuatro estudiantes, señalando que la publicación del libro fue gracias al apoyo de la Doctora Amelia Iruretagoyena Quiroz, Directora de la División de Ciencias Sociales, esfuerzo que requirió de mucho trabajo por los participantes; así también, agradeció al público asistente, cuya presencia da muestra del interés que estudiantes y profesores tienen en estas acciones académicas.
 
Por su parte, el Dr. Ordaz Alvarez describió el proceso que se llevó a cabo para la edición de la obra, señalando que en ella participaron 23 académicos de distintas instituciones de educación superior del país y el extranjero, como la UNAM, la UAEM, la UAEH, la BUAP, la UES, el COLSON, la UNISON y la Fundación João Pinheiro de Brasil. Agradeció los comentarios que los estudiantes hicieron a la obra y reiteró su agradecimiento a la Dra. Iruretagoyena, al Dr. Bravo Castillo quien como Jefe del Departamento respaldó este trabajo editorial, así como al Dr. Roberto Moreno Espinosa, Presidente de la Academia Internacional de Ciencias Político Administrativas y Estudios de Futuro, A. C., pues bajo su convocatoria se pudo lograr que todos los académicos participantes coincidieran en este proyecto.

 

jueves, 16 de marzo de 2017

Curso-Taller: La Constitución Política de México. Estructura y Contenido

Venustiano Carranza en La Cañada, Querétaro

 
Hermosillo, Sonora a 16 de Marzo de 2017.

Como parte del programa de actividades organizado por la Academia y el Grupo Disciplinario de Administración Pública de la Universidad de Sonora para rendir un homenaje por el centenario de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917, en el Departamento de Sociología y Administración Pública se realizó el Curso-Taller La Constitución Política de México. Estructura y Contenido, a cargo del Dr. Francisco Javier Bello Quiroga. Esta actividad se llevó a cabo del 23 de febrero al 2 de marzo de 2017, con una duración de 20 horas.

Este evento académico tuvo como objetivo general que el participante pudiera identificar y analizar el contenido y estructura de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. De manera específica, se buscó que los asistentes pudieran describir el contexto en que tuvo su origen la Constitución Mexicana de 1917; así como identificar y comprender la relevancia de los derechos humanos y las garantías individuales y sociales comprendidas en la Constitución.
 


También se abordaron y analizaron los elementos relativos a la soberanía, forma de gobierno y división política administrativa prescritos en la Constitución; asimismo, como objetivo específico del Curso-Taller se propuso identificar y comprender las características propias de la administración pública del país y los rasgos que identifican al servidor público.

Participaron estudiantes de las carreras de Licenciado en Administración Pública y de Derecho de la Universidad de Sonora, así como personal docente interesados en la temática.




 

De manera brillante, el Dr. Bello Quiroga, quien en su momento estuvo a cargo del Departamento de Sociología y Administración Pública y fue Coordinador de la Licenciatura en Administración Pública, presentó a los estudiantes los temas del Curso-Taller, desarrollándolos de manera sistemática y detallada, para lo cual se apoyó en diversos materiales de apoyo didáctico para la comprensión y tratamiento de los diversos puntos del programa.
 
En todo momento, el Dr. Bello Quiroga alentó la participación activa y propositiva de los estudiantes y profesores asistentes, con la idea de hacer más dinámicas y productivas las sesiones de trabajo. La evaluación del proceso de enseñanza aprendizaje fue dinámica y permanente. Al final del Curso-Taller, cada participante elaboró y presentó un ensayo en donde se abordó la temática tratada.

 
Por iniciativa del profesor Bello Quiroga, con el análisis de la temática abordada, además de conmemorar el Centenario de la Constitución Política del país, se hizo un homenaje a la obra del Dr. Jorge Carpizo McGregor. Reconoció al eminente constitucionalista haciendo un cuidado análisis de sus aportaciones sobre Derecho Constitucional; además, reconoció su trayectoria académica y política, ocupando cargos como Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Procurador General de la República, Secretario de Gobernación, así como Embajador de México en Francia.
 

 
 
 

martes, 28 de febrero de 2017

Desarrollo Social y Medio Ambiente


AOA. 2014
 
Hermosillo, Sonora a 28 de Febrero de 2017.

El modelo de Desarrollo

Existe una relación entre el proceso de crecimiento económico y el medio ambiente: en la búsqueda de su sustento y seguridad el hombre ha generado una transformación de la naturaleza con el fin de lograr los satisfactores de sus necesidades particulares como de carácter social, pero, a la vez, esta transformación se manifiesta en diversos niveles de alteraciones naturales a saber: el deterioro, la contaminación, y la destrucción de la capa estratosférica de ozono y el cambio climático global.
 
Pensando en la manera en que el hombre en sociedad define sus formas de producción y reproducción a través de distintos modelos de desarrollo social, podría destacarse que el objetivo del desarrollo es ampliar la gama de posibilidades para la población, considerándose al ingreso como una de esas opciones, junto con otras que perciben el desarrollo humano como desarrollo del pueblo, para el pueblo y por el pueblo, lo que significa invertir en salud, educación, posibilidades de trabajar productivamente, oportunidades de participación para todos, etc. Sin embargo, cabe resaltar que el actual modelo de desarrollo ha enfatizado la búsqueda de satisfactores en el corto plazo y ha mostrado una despreocupación por los magros resultados económicos y sociales, manifiestos en la desigualdad social y en diversos problemas económicos multiplicados por los efectos de la globalización.
 
AOA 2017
 
Con miras a propiciar un mejor nivel de vida de la población, se vuelve una exigencia de primer orden el revertir los problemas generados por el actual modelo económico: la explosión demográfica, la desintegración de comunidades, la exclusión de las mujeres y la feminización de la pobreza, los desequilibrios del desarrollo entre regiones, la deforestación, la erosión y la desertificación, la pérdida de potencial productivo del suelo y la migración campo-ciudad, la pobreza y la desigualdad. Para ello se plantea que el desarrollo debe considerar no sólo el crecimiento económico, sino observar medidas de protección al ambiente y un trato social más justo a toda la población, consideradas como programas de largo plazo, fincadas en nuevos valores sociales y con la participación activa de la ciudadanía. (SEMARNAP; 1996a: pp. 13-15)
 
 
Relación hombre-naturaleza: fenómeno social
 
La relación del hombre y la naturaleza constituye una interacción recíproca, dialéctica, una relación unitaria que sin alguna de las partes carece de sentido. En la misma, el hombre participa en forma concreta en la medida que se constituye en ente social: en un sistema social involucrado con un medio ambiente específico. De esta relación surge un tercer sistema que se superpone al medio natural: el medio ambiente construido. En el análisis de estas relaciones cobra importancia su apreciación en las dimensiones espacial y temporal. Además de poner atención a las regulaciones de ambos sistemas: la sociedad es regulada por su forma de organización, su sistema económico y su universo valórico, mientras que la realidad natural es regulada por la dinámica de los fenómenos naturales. Entre ambos sistemas existe un mediador, la tecnología, la cual provoca que la interrelación se vuelva más intrincada e interdependiente.
 
 
AOA 2017
 
Si se reflexiona en este sentido, conviene, entonces, detenerse a repensar la noción de desarrollo que ha ido construyendo la civilización, e incorporar en este término, relativamente nuevo, las consideraciones sobre el medio ambiente, el contexto espacial y las proyecciones hacia el futuro.
 
El mundo actual está fuertemente marcado por el desarrollo industrial propio de la civilización capitalista; la revolución industrial, fundada en la tecnología de conversores de energía inanimada, activó algunas de las sociedades capitalistas más avanzadas, para conformarlas en una nueva formación sociocultural, la imperialista industrial; de las tensiones de la revolución industrial surgieron dos formaciones socioculturales, el socialismo revolucionario y el socialismo evolutivo. (Ribeiro; 1976: p. 163) En la actualidad se vive la revolución termonuclear, tendiente a cristalizar en una nueva civilización de la humanidad, extendida por todo el mundo, movida por la misma tecnología básica, ordenada según las mismas líneas estructurales, y motivada por los mismos valores.
 
Esta revolución representa un cambio radical en las relaciones de la ciencia con la técnica y la producción que impacta económica, social, política y culturalmente al conjunto de las actividades humanas. El conocimiento en que se basa está constituido por las nuevas tecnologías, la informática, la biotecnología, las telecomunicaciones, las nuevas fuentes y tecnologías energéticas y los nuevos materiales. (Corona; 1991: p. 18)
 
AOA. 2017

La dimensión ecológica
 
El ecosistema puede ser definido como un sistema total que incluye no sólo los complejos orgánicos, sino también al complejo total de factores que constituyen el medio ambiente, es la unidad básica de estudio de la ecología. Dentro de sus características más importantes se encuentran: el ser un sistema abierto; estar formados por elementos bióticos (plantas, animales, el hombre) y abióticos o fisicoquímicos; poseer componentes que interaccionan estableciendo mecanismos de retroalimentación; presentar interacciones que establecen redes tróficas e informacionales (cadena alimentaria y ciclo de materia); están estructurados jerárquicamente; cambian en el tiempo, no evolucionan. (Rojas Canales; s/f: pp. 3-4)
 
Los ecosistemas son la base natural de la producción, es el espacio físico donde el hombre asienta sus actividades, reproduce su comunidad y desarrolla sus potencialidades, por ello la vida del hombre y la del planeta depende del equilibrio de los ecosistemas terrestres, de los marinos y de las primeras capas de la atmósfera. Las transformaciones que el desarrollo social ha generado en la naturaleza, como se dijo, se han orientado a la generación de los satisfactores de las necesidades de la misma sociedad, y a la vez ha derivado en cambios de carácter irreversible y en problemas que se han venido conformando en preocupaciones de carácter internacional. 

AOA. 2014

Preocupa el futuro incierto del planeta por los problemas ambientales que lo afectan: los cambios ambientales derivados de la contaminación; el efecto invernadero que provoca el aumento de la temperatura debido al exceso de contaminantes ambientales; la disipación de la capa de ozono por la contaminación y que provoca la filtración de las radiaciones solares ultravioleta; la deforestación exagerada cuyas consecuencias se observan en la pérdida de los hábitats de la biodiversidad, el incremento de la erosión de los suelos y el azolvamiento y desecación de cuerpos de agua, la disminución de recursos potenciales para las comunidades rurales y de productos industriales, así como los cambios en los climas; la desaparición de hábitats, su fragmentación, la sobreexplotación de los recursos y la contaminación que ponen en peligro de extinción a numerosas especies y ha eliminado a buen número de ellas, debido todo esto a la transformación, alteración o destrucción de los ecosistemas naturales; y, finalmente, los problemas derivados de la expansión de la población, los procesos de migración y de urbanización.
 
 
La dimensión social
 
Y sin embargo, todos estos problemas son de fuerte connotación social; son generados por el comportamiento irracional del hombre y sus consecuencias afectan su propia vida. Son problemas del planeta en términos de la economía, la demografía, el desarrollo y la ecología.
 
Entre los primeros se encuentra el desorden económico mundial derivado de las crisis y desordenes de los mercados, y en donde factores como la competencia y la tecnología han provocado transformaciones que afectan la distribución del ingreso, la conformación del mercado en monopolios, el crecimiento económico desordenado y la degradación del medio ambiente; otro problema se refiere al desorden demográfico mundial, derivado del progreso exponencial suscitado en materia de crecimiento poblacional; también se observa la crisis ecológica, provocada por las grandes catástrofes locales, las contaminaciones provocadas en los países industrializados, y los problemas globales derivados de la afectación de la capa de ozono; finalmente, se hace referencia a la crisis de desarrollo, que topa con el problema cultural/civilizacional y con el problema ecológico. (Morin y Kern; 1993: pp. 71-83)
 
Si se toma el estudio del desarrollo, la desigualdad y el medio ambiente bajo una perspectiva integral, lejos de ideologizar la visión ecológica y la participación democrática en el desarrollo, se precisa proponer políticas que realmente fomenten un crecimiento sano y sostenido, estimulando la inversión generadora de empleos, el uso de tecnologías adecuadas para el fomento de la competitividad y el cuidado del medio ambiente. De esta manera, tales políticas deben comprender el interjuego del mercado y el Estado: el primero como asignador de recursos, y el segundo como regulador fundamental de la vida social.
 
AOA. 2014

Un planteamiento desde esta perspectiva implica reflexionar sobre lo que se denomina el “talante ético”, sobre el comportamiento moral del hombre. Las concepciones que el hombre se hace sobre el bien y el mal, no deben quedarse sólo en la individualidad, sino recibir un trato colectivo, sin la exclusión de ningún estrato social, clase o grupo. En tal sentido, la democracia como forma de vida requiere de consensos básicos forjados mediante la existencia de un mínimo de valores, normas y actitudes comunes, y a través de los vínculos individuales libremente elegidos, que suponen ayuda y protección entre los hombres.
 
En extenso, se puede señalar que la clave del futuro conlleva una responsabilidad planetaria, para con el ámbito común, el medio ambiente y el mundo futuro. Para ello hay que pensar y actuar en función del hombre, en aras de una sociedad humana y un ecosistema intacto. La ética, en este sentido, se asume como un asunto público, que trasciende fronteras y que convierte el talante ético en uno de tipo mundial.
 
 
La noción del desarrollo sustentable
 
Partiendo de un breve análisis sobre los magros resultados económicos y sociales del actual modelo de desarrollo y su impacto en el ambiente, se puede pensar la idea del desarrollo sustentable como un modelo alternativo.
 
Dentro del debate del desarrollo y subdesarrollo, durante la década de los setenta, se ponderaba el crecimiento demográfico como problema nodal de los países en desarrollo, lo cual se asociaba con los grandes problemas de estos países: el subdesarrollo y la pobreza. Luego se agregó el problema de la degradación del ambiente como parte de tal problemática. A partir de 1972 creció la convicción de que la crisis ambiental del mundo estaba basada en la desigualdad económica, generadora del gran desperdicio de recursos, con su consiguiente contaminación en los países desarrollados, mientras que en los países en desarrollo ha generado pobreza y sobreexplotación de los recursos naturales.
 
Alternativamente al concepto tradicional del desarrollo surge el de ecodesarrollo, ideado por Maurice Strong, en el que se incorpora la idea de que el desarrollo económico y el medio ambiente son dimensiones que deben contemplarse en un mismo análisis; agrega nuevas dimensiones: el crecimiento económico, la equidad, la calidad de vida, el manejo del medio ambiente. En 1987, a través del Informe Bruntland, se internacionalizó esta concepción bajo el término de Desarrollo Sustentable, sustentado bajo tres principios orientadores: priorización del ser humano, el crecimiento económico y la protección ambiental como imperativos sociales, consideración del desarrollo regional y de las propias prioridades ambientales, la visión del desarrollo como una cuestión de equidad. (SEMARNAP; 1996b: pp. 24-27)

AOA. 2017

El concepto de Desarrollo Sustentable, en su formulación inicial, según la Comisión Mundial del Medio Ambiente y el Desarrollo, se plantea como “el desarrollo que satisface las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades.” Bajo esta perspectiva se enfatizan los aspectos cualitativos inherentes al crecimiento económico, principalmente los relacionados con la equidad, el uso de los recursos y la generación de desechos y contaminantes. En tal sentido se considera un imperativo el cambio del patrón de consumo de los países desarrollados, bajo un esquema de ponderación de los costos y beneficios sociales y ambientales.
 
Sin menospreciar la importancia que tiene el factor poblacional, se patentiza que un aumento del consumo, esencial al progreso y al desarrollo es inherentemente incompatible con el desarrollo sustentable, en la medida que el ambiente global queda bajo amenaza al frenar o reducir el bienestar de la población proveniente de tal progreso. Pero esto no implica subordinarse al progreso consumista, sino reflexionar sobre él y los males que con él vienen, tratando de complementar mecanismos que hagan efectivo un bienestar tanto económico como ambiental. Ello implica asumir una conciencia ecológica.
 
 
Las políticas de gobierno y la acción social
 
La dimensión ambiental se convirtió en materia clave dentro de la planeación desde la década de los ochenta. (Provencio; 1995: p. 66) Por ello, el trabajo en dicha materia se está construyendo, quedando por precisar los mecanismos de evaluación cuantitativa y cualitativa referidos al deterioro ambiental y al avance en cuanto al aprovechamiento sustentable de los recursos naturales. Hay que advertir lo complicado que estas tareas resultan al momento de tratar de consolidar un arreglo institucional para la gestión de los recursos naturales; destaca, en este sentido, el avance logrado al incluir, desde mediados de los noventa, en los Planes de Desarrollo del país la intención de imprimir al desarrollo nacional el carácter de sustentable.
 
Se reconoce que las formulaciones sobre el desarrollo sustentable en los últimos años han sido motivo de abuso discursivo, generalización y manejo oportunista; con el fin de darle un efectivo sentido habría que dejar de concebirla como una política ambiental en sentido estricto, para cambiar a la concepción de un proceso que propicie reformas en la definición de las estrategias, en el marco regulatorio, en la adopción de instrumentos económicos que conciban la racionalidad económica al parejo de la racionalidad ambiental, en la generación de información que permita eliminar los sesgos antiambientalistas y, en la estructuración de un sistema eficaz de ordenamiento del uso productivo del territorio. Esto lleva a revisar los enfoques y prioridades de la política ambiental, repensar la centralidad de los procesos de desenvolvimiento humano, y reconocer las fronteras temporales y espaciales de las políticas.
 
Por lo anterior, se plantea la necesidad de que el Estado asuma su responsabilidad y represente el interés público: expresar efectivamente el interés público por la conservación frente a otros intereses legítimos, compensándolos de manera justa y eficiente. Una segunda prioridad para una política ambiental eficaz y eficiente es la consideración de instrumentos o mecanismos económicos, que modifiquen de raíz los factores causales del deterioro ambiental, internalizando los costos ambientales, superando las fallas de asignación de recursos del mercado, pero a la vez, promoviendo el crecimiento económico; entre estos mecanismos se propone un manejo adecuado de subsidios, impuestos y mercado de derechos de uso de recursos, además, de una descentralización efectiva de las decisiones, y un comportamiento eficiente de los agentes económicos, fomento a la innovación tecnológica, no comprometer a los recursos públicos, y promover la congruencia entre objetivos económicos, ambientales y sociales, entre otros.
 
AOA.2017
 
En relación con esto, es pertinente reconocer disposiciones de gobierno que en nuestro país han derivado en pasos importantes en materia de desarrollo y medio ambiente; así, en su momento, fue relevante la creación de la Secretaría del Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca (SEMARNAP) en 1994, encargada de desarrollar las principales características del apartado de Política Ambiental en nuestro país. Desde fines del año 2000, la encargada de los asuntos relacionados a la protección, conservación y aprovechamiento de los recursos naturales del país y de diseñar e impulsar la política ambiental nacional para desarrollo sustentable es la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT).

Se plantea una nueva relación entre el gobierno y la sociedad en la que la inclusión es primordial para ofrecer oportunidades a toda la población para que, mediante una mejor preparación, se facilite su crecimiento como personas y adquieran la capacitación y el adiestramiento necesarios para aprovechar las oportunidades del desarrollo. La sustentabilidad se estima como una preocupación por la protección de la naturaleza, el aprovechamiento racional de la excepcional biodiversidad del país y promover un desarrollo limpio, preservador del medio ambiente y reconstructor de los sistemas ecológicos, buscando la armonía de los seres humanos consigo mismos y con la naturaleza.

Por otra parte, se considera que el mundo globalizado plantea a nuestro país la exigencia de contar con un sector productivo más competitivo y sólido para afrontar las exigencias que este entorno presenta. La nueva economía, las profundas transformaciones en el comercio y los flujos financieros internacionales han traído cambios fundamentales en la estructura de los mercados y en las formas de competencia que transforman el entorno económico en el mundo y en México, lo cual impone nuevos retos que deben enfrentarse para lograr un desarrollo exitoso. En este contexto de búsqueda de competitividad, se plantea reducir la brecha entre los que tienen acceso a las nuevas tecnologías de información y de producción, y los que se han ido quedando cada vez más lejos del acceso a estas herramientas para el desarrollo.
 
El concepto de desarrollo que se propone considera las características regionales del país; en un país de fuertes contrastes, se propone el desarrollo de políticas claras de desarrollo regional y el fortalecimiento del federalismo para responder a la demanda social por una distribución más equitativa de oportunidades entre regiones, mediante la distribución adecuada de atribuciones y recursos entre los órdenes de gobierno para mejorar la competitividad y cobertura de los servicios públicos.
 
De esta manera se considera que el desarrollo social y humano debe promoverse a partir de diversos Ejes de Política Pública, refiriéndose estos a:

§   Los niveles de bienestar de los mexicanos, tratando de evitar que existan grupos de la población mexicana cuyas condiciones de vida, oportunidades de superación personal y de participación social se encuentren por debajo de ciertos umbrales.

§   La equidad en los programas y la igualdad en las oportunidades, impulsando políticas y acciones que tomen en cuenta las distintas necesidades, posibilidades y capacidades de los ciudadanos.

§   Capacidad e iniciativa, que implica una actitud emprendedora e independiente de los ciudadanos y una educación de vanguardia, impulsar proyectos que mejoren la preparación, escolaridad y conocimientos de la población, el desarrollo de sus habilidades y destrezas, fomentar la innovación y el avance científico y tecnológico, apoyar la difusión cultural, y asegurar el manejo efectivo de la información.

§    La cohesión social, mediante acciones para aumentar la solidaridad de todos los mexicanos entre sí y con el llamado bien común; acrecentar el compromiso con la nación, vía políticas y proyectos incluyentes; disminuir la presencia del Estado en los aspectos y áreas en los que las organizaciones no gubernamentales pueden tener una contribución efectiva; propiciar la integración social; reivindicar el respeto a los derechos reconocidos y a los que emergen y que se manifiestan de manera diversa, buscando un desarrollo regional equilibrado y acorde con el federalismo.

§   Identidad entre bienestar y medio ambiente, buscando construir una cultura de evaluación de prácticas productivas y de resultados de programas sociales basada en el criterio de que el deterioro de la naturaleza es un efecto inaceptable; fomentar un mayor conocimiento sobre el deterioro del medio ambiente; y desarrollar una concepción de desarrollo en armonía con la naturaleza.

§   Confianza en la capacidad del gobierno y en las instituciones del país, con el objeto de diseñar estrategias de respuesta eficaz ante situaciones no previstas de orden natural y social, ampliar la capacidad de respuesta del Estado, crear condiciones institucionales que permitan anticipar riesgos y establecer esquemas de coordinación de las organizaciones sociales que refuercen su sentido de compromiso en la continuidad de los programas sociales.
  
AOA. 2014
 
Conclusión
 
Estos aspectos reclaman nuevas formas de vinculación entre Estado y sociedad; como entes interrelacionados en forma permanente, deben ser concebidos y actuar como sistemas abiertos, que afectan y son afectados por otros sistemas. Esto mismo se aplica a la relación de ambos con la naturaleza, un macrosistema que es afectado por los interjuegos sociales y de política gubernamental, pero que a la vez es imprescindible para la vida de la humanidad.
 
La participación ciudadana en el diseño, ejecución y evaluación de las políticas ambientales promovidas por el Estado resulta un imperativo, en la medida que los problemas que enfrentan las sociedades modernas son de carácter público, es decir, de interés comunal, que incluso rebasan las fronteras nacionales, convirtiéndolos en problemas de “aldea global”. El desarrollo social y la preservación del medio ambiente requieren de ese compromiso común, de una ética pública con sustento ecológico y un fuerte componente de justicia social.
 
 
Bibliografía
 
Corona, Leonel (1991). Revolución científico-técnica, en México ante las nuevas tecnologías. México: Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Humanidades. UNAM.
Ejecutivo Federal. Planes Nacionales de Desarrollo.
Morin, Edgar y Anne Kern (1993). La Agonía planetaria. Argentina: Tierra Planeta. Nueva Visión.
Provencio, Enrique (1995). Desarrollo sustentable e instituciones públicas. Gaceta Ecológica, Nº 37, Instituto Nacional de Ecología.
Ribeiro, Darcy (1976). El Proceso Civilizatorio. México: Extemporáneos.
Rojas Canales, María del Carmen (s/f). Dimensiones y niveles analíticos: la dimensión ecológica (Materiales de Lectura del Curso Desarrollo Sustentable). México: PUMA/UNAM.
SEMARNAP (1996a).  El modelo de Desarrollo. México: Cuadernos/SEMARNAP.
SEMARNAP (1996b). Prever el futuro: el Desarrollo Sustentable, en El desarrollo sustentable. Una alternativa de política institucional. México: Cuadernos/SEMARNAP.

 

viernes, 10 de febrero de 2017

Mesa de Análisis: Vigencia de la Constitución Política de México

Jorge González Camarena. Venustiano Carranza y la Constitución de 1917
Mural pintado al óleo y acrílico sobre fibra de vidrio. 530 x 600 cm., 1967
Museo Nacional de Historia del Castillo de Chapultepec. Ciudad de México

 
Hermosillo, Sonora a 10 de Febrero de 2017.

Con el objetivo de conmemorar el Centenario de la Constitución Política de nuestro país, la cual fue promulgada en la Ciudad de Santiago de Querétaro el 5 de febrero de 1917, se realizó la Mesa de Análisis Vigencia de la Constitución Política de México, con la brillante participación de los profesores Olga Armida Grijalva Otero y Francisco Javier Bello Quiroga. Con este evento se abre un espacio más de reflexión en el que académicos del programa de la Licenciatura en Administración Pública de la Universidad de Sonora analizan este tema tan fundamental para todos los mexicanos.
 
 
Esta actividad académica, iniciativa de los profesores de la Academia y el Grupo Disciplinario de Administración Pública de la Universidad de Sonora,  se llevó a cabo el jueves 9 de febrero en el Auditorio Gilberto Gutiérrez Quiroz. Esta mesa de análisis fue moderada por el Profesor Lauro Parada Ruiz y José Enrique Romandía Matuz, estudiante de sexto semestre de la Licenciatura en Administración Pública.
 
 
El Dr. Bello Quiroga, profesor jubilado del Programa de Licenciado en Administración Pública de la UNISON, abogado, con estudios como Especialista en Administración Pública Municipal y de Maestría y Doctorado en Administración Pública por el mismo Instituto Sonorense de Administración Pública, fue quien dio inicio al análisis sobre los antecedentes de la Constitución de 1917 y los esfuerzos posrevolucionarios para consolidar nuestra Nación, mediante la configuración de la primera Constitución con carácter social en el mundo.
 
Destacó el papel relevante de los constituyentes en la incorporación de un conjunto de artículos caracterizados por un importante sustrato político y social, lo que distinguió a nuestra Carta Magna de todas aquellas existentes en la época.
 
Durante su disertación, el Dr. Bello Quiroga puso de relieve el rol de los hermanos Flores Magón, en particular del político y periodista Ricardo Flores Magón, cuya filosofía y lucha contra la dictadura de Porfirio Díaz inspiró a los revolucionarios de 1910, así como al movimiento constitucionalista de 1917 en asuntos relevantes como la no reelección, el establecimiento de la enseñanza elemental para todos los mexicanos, la expropiación de los latifundios y la repartición de tierras mediante la figura del ejido, y, también el reconocimiento de los derechos laborales, el reconocimiento y respeto de la organización sindical, y la regulación del salario mínimo y las jornadas de trabajo.
 
 
Con estudios profesionales en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Sinaloa y un posgrado en Derecho Internacional Privado por la Universidad de Sonora, la maestra Olga Armida Grijalva, por su parte, destacó que nuestra Constitución Política es el fruto de la Revolución mexicana de 1917, razón por la que su contenido trasciende en los asuntos de carácter político y social.
 
Apuntó que si bien a nuestros días nos llega una Constitución con un gran número de reformas, en esencia podemos reconocer como partes fundamentales de la misma el articulado referido a los derechos del hombre, y aquellos que responden a las demandas sociales en materia de educación, la tierra y el trabajo. Sin embargo, cuestionó los cambios que se han producido en lo relativo a la participación del Estado en materia del desarrollo de nuestro país.
 


Convino en destacar el papel de los constituyentes en la definición de los principios de los derechos del hombre, el régimen representativo, la soberanía de los recursos nacionales, la división de poderes y el debilitamiento al clero mexicano que desde tiempo atrás había abusado de su poder. Si bien, agregó, también debemos reconocer las múltiples modificaciones sufridas por la Constitución, con cerca de 700 reformas, y sólo 22 artículos que no han sido modificados; ante esta situación, concluyó, debemos asumir nuestro papel como ciudadanos conscientes y activos en la construcción del país con el fin de no ser parte de una sociedad frágil y conformista.
 
 

sábado, 7 de enero de 2017

La búsqueda del conocimiento y el desarrollo de la libertad en Karl Popper


 
Hermosillo, Sonora a 7 de Enero de 2017.

Proemio

Este trabajo tiene el propósito de revisar los rasgos fundamentales en la propuesta filosófica y el compromiso con el desarrollo social del filósofo vienés Karl Popper. La amplia y valiosa aportación de Popper a la cultura contemporánea brinda la posibilidad de reflexionar sobre temas y problemas de índole diversa en los campos de la política, el arte, la historia de la filosofía y la filosofía misma.

Reconocido por su fuerte crítica a las filosofías basadas en el historicismo, el determinismo y los totalitarismos, su propia filosofía política refleja la manera en que entiende y comprende a la realidad, rechazando las soluciones finales y sustentando su forma de ver a la sociedad y a la naturaleza en términos de lo que llamó la “ingeniería social gradual”, susceptible de ser analizada a través de un “método crítico”: “La  ciencia, el conocimiento científico (apunta Popper), es siempre hipotético: es conocimiento por conjetura. Y el método de la ciencia es el método crítico: el método de la búsqueda y eliminación de errores al servicio de la verdad.” (El conocimiento y la configuración de la realidad, 1989)

Reconocido mundialmente por su obra La sociedad abierta y sus enemigos (1945), en donde se pronuncia en contra de los autoritarismos y en favor de una cultura librepensadora y de una sociedad y política consecuente con la democracia liberal. Esta propuesta en el campo de la política no se sustrae a su postura como científico, pues en ella se reflejan sus ideas y la forma en que concibe al conocimiento y la manera de buscarlo, esto es así, ya que, como señala J. G. Merquior (Liberalismo viejo y nuevo, 1991), Popper es “sobre todo un epistemólogo, un teórico de la ciencia y de la evolución, tanto natural como humana.”


El fundamento en la razón

Popper se reconoce como un entusiasta de la filosofía de los clásicos griegos, particularmente de las ideas de Sócrates y Jenófanes, de quienes resalta su concepción y actitud en cuanto al conocimiento, al reconocer la falibilidad del conocimiento humano, su relatividad y la posibilidad de llegar a equívocos y necesarios reencauzamientos racionales en el camino a la verdad. (Sobre el conocimiento y la ignorancia, 1979)

Sócrates
 
En este sentido, todo progreso en la búsqueda de la verdad, de acuerdo con Popper, puede resumirse en dos tesis derivadas de los escritos de Jenófanes: primero, la no-existencia del criterio de verdad, pues aunque se alcance la verdad, nunca se tendrá la certeza de ello; la segunda tesis plantea que lo que sí existe es un criterio racional de progreso en la búsqueda de la verdad, y por tanto un criterio de progreso científico. (Ibíd.) La ciencia, por lo tanto, se asume como una actividad crítica, soportada en la racionalidad y cuyo interés es siempre la búsqueda de la verdad - en aproximaciones sucesivas -.

Jenófanes
 
La razón sustenta a Popper en todo desarrollo científico. Las luces de la Ilustración también alimentan su propuesta filosófica: aunque señala limitantes en el pensamiento de Immanuel Kant, reconoce al filósofo alemán como el primero en comprender la forma de creación del conocimiento por el intelecto humano, cuando éste reflexiona en su “Crítica de la razón pura” sobre las exactas predicciones de la teoría de Newton. Este conocimiento científico no es resultado del método experimental o inductivo, es producto del intelecto de Newton, que lleva implicado que la experiencia del hombre sea “producto del procesamiento activo y la interpretación de los datos de los sentidos por nuestro aparato cognitivo, especialmente por nuestro intelecto.” (Ibíd.)

En Kant, Popper reconoce su racionalismo crítico. Pondera el Principio de Autonomía (Immanuel Kant: el filósofo de la Ilustración, 1954) que Kant desarrolla en el ámbito de la ética del conocimiento de la moral: “Este principio manifiesta la convicción de que nunca debemos aceptar el imperativo de una autoridad, por elevada que sea, como base de la ética. Pues cuando nos enfrentamos al imperativo de una autoridad, siempre nos compete a nosotros juzgar, críticamente, si es no moralmente permisible obedecer.” (Acerca de las llamadas fuentes del conocimiento, 1979) Aunque este principio no tiene correspondencia en la filosofía de la ciencia de Kant, pues limita su actitud racionalista crítica al reconocer la autoridad de Newton en el campo de la cosmología y la veracidad de su teoría, Popper destaca la aceptación de la ética Kantiana a la posibilidad de crítica y de que se puede incurrir en el error, como sustentos de la razón: de que no existen fuentes últimas del conocimiento y de que la refutación abre camino al conocimiento de verdades.

El conocimiento es, por lo tanto, un conocimiento hipotético, por conjeturas contrastadas con la realidad. Por ello, Popper concluye que no tiene sentido buscar la certeza, mas sí la verdad - a través de la búsqueda constante y la eliminación de los errores -. Al igual que Kant, quien asume que la verdad es la correspondencia del conocimiento con su objeto, Popper dice algo parecido: “una teoría o enunciado es verdadero si lo que dice corresponde a la realidad” (El conocimiento y la configuración de la realidad, 1989), y agrega tres observaciones:
1.     Todo enunciado formulado sin ambigüedad es verdadero o falso; y si es falso, su negación es verdadera.
2.     Por ello existen tantos enunciados verdaderos como falsos.
3.     Cada enunciado no ambiguo semejante (incluso si no sabemos que es verdadero) o es verdadero o tiene una negación verdadera. De esto también se sigue que es erróneo identificar la verdad con una verdad definida o cierta. Hay que distinguir tajantemente entre verdad y certeza. (Ibíd.)

Immanuel Kant. Busto de Johann Gottfried Schadow
 
 
El acercamiento a la realidad

La realidad se conoce poco, el conocimiento sobre ella no puede ser total, no puede ser absoluto. Los temas que se pueden desprender de la realidad son inagotables, pues su naturaleza cambiante y vasta no permite el conocimiento pleno y cierto; el acercamiento a la realidad, si se quiere conocerla con verdad, implica por principio la asunción de una actitud crítica y racional, confiando en el progreso de la búsqueda de la verdad entre conjeturas, percepción de errores, retroalimentación con base a ellos y objetivación de postulados que, a su vez, habrán de ser pauta para nuevas conjeturas. La ciencia, por lo tanto, consiste en la búsqueda de la verdad, de acercamiento constante a través del proceso en el que sometemos a crítica nuestras propias hipótesis, descubrimos nuestros errores y procuramos su eliminación.

Desde el punto de vista intelectual, la realidad puede ser analizada en sus diversas manifestaciones; para ello es útil la misma construcción de marcos conceptuales mediante los cuales pueda ser sistematizado dicho esfuerzo. Popper propone una configuración de la realidad en la que diferentes mecanismos interactúan en un proceso constante de retroalimentación entre las diferentes expresiones de la realidad, y en donde se actúa utilizando el método de ensayo y error. La realidad se configura por la interacción de tres mundos:
“Denomino mundo 1 (dice Popper) al mundo de las cosas materiales, el mundo descrito por la física y la astronomía, por la química y la biología. Denomino mundo 2 al mundo de nuestras experiencias subjetivas personales, de nuestras esperanzas y metas, de nuestros goces y nuestros pesares, y de nuestras alegrías, de nuestros procesos de pensamiento en sentido subjetivo; el mundo que intenta describir y explicar la psicología. Y denomino mundo 3 al mundo de los productos de la mente humana, los productos de nuestra acción mental y, sobre todo, al mundo de nuestro lenguaje específicamente humano, de nuestros contenidos intelectuales objetivos, tanto hablados como escritos; y también al mundo de la tecnología y del arte. Con esta distinción entre tres mundos no he introducido más que una terminología.” (Los libros y las ideas, 1982)


La labor del científico y el compromiso social

Es interesante el agudo análisis que Popper realiza sobre el método de Karl Marx. Si bien desarrolla una aguda crítica al historicismo marxista y refuta varias de sus profecías no verificadas por la realidad, Popper reconoce que Marx desarrolló una propuesta verdaderamente humanista a través de su pensamiento y acción. Dice, se trata de una tentativa honesta de aplicar los métodos racionales a los problemas más urgentes de la sociedad. (La sociedad abierta y sus enemigos, 1945, Cap. 13)

Ejemplifica con él el papel del verdadero científico social, el que basa su trabajo en la prueba y el error, sustento del progreso científico. Reconoce que si bien Marx probó y erró en sus principales conceptos, tal prueba no fue en vano, pues ello sirvió para “abrir los ojos y aguzar la vista de muchas maneras”.

Marx el científico se caracterizó, según Popper, por su sinceridad, su amplitud de criterio, su sentido de los hechos, su desconfianza de las meras palabras y de la verbosidad moralizante. Y lo más importante, tal vez, Marx movido por el deseo de ayudar a los oprimidos, orientó sus esfuerzos a contrastar sus ideas no sólo contra otras conjeturas, sino ante los hechos: su método científico, utilizado en la práctica, debería de ser un medio apropiado para fomentar el progreso de la humanidad; con ello, su labor no se abocaba solamente a “interpretar el mundo de diversas maneras, sino que también procuraba cambiarlo” (la número once de las Tesis sobre Feuerbach).
 
Marx. Fragmento de la Cabeza Monumental por Lev Kerbel
 


El conocimiento y la conducción del gobierno

Popper se remite a uno de los principios fundamentales de Sócrates (quien en su opinión es uno de los grandes filósofos de todos los tiempos), el intelectualismo moral, definido como la identificación de la bondad con la sabiduría, que advierte que nadie actúa contra lo que le dicta su conocimiento y que es la falta de conocimiento la causa de todos los errores morales. Con esto, también plantea que las virtudes morales pueden ser enseñadas y que ellas no presuponen ninguna facultad moral específica, aparte de la inteligencia humana universal.

Reconoce que Sócrates fue capaz de criticar, pero a la vez de asumir la autocrítica, esto lo llevó en la práctica a asumir una justicia igualitaria e individualista: de esa manera, advierte, para Sócrates el gobierno podrá ser asumido no necesariamente por el más sabio, pues la naturaleza de la sabiduría consistía, según el  filósofo griego, en la comprensión de lo poco que sabe cada uno, y quienes no saben esto no saben nada en absoluto: como filósofo que reconocía la igualdad y la esencia del individuo, sabía que todos los individuos pueden aprender, y por lo tanto mejorar sus formas de actuación ante sus semejantes.

Dado que no es nada fácil aprender, este proceso requiere de una buena dosis de libertad. Destaca Popper que la filosofía de Sócrates se sustenta en una buena dosis de antiautoritarismo, pues el aprendizaje dogmático, si bien puede ocurrir, no genera los mismos frutos que aquel que se basa en un método en el que se saca a luz lo que los discípulos llevan dentro de sí, enseñándolos de liberarse de prejuicios y a dominar el ejercicio de la autocrítica, con la convicción de que la verdad no se alcanza fácilmente. Hay que enseñarles a tomar decisiones y confiar, con sentido crítico en sus propios juicios y conocimientos. (Ibíd., Cap. 7)
 
Sócrates

 
 La ingeniería social y el cambio gradual

Contrario a Platón, quien según Popper desarrolló lo que puede llamarse una ingeniería utópica como programa político, el cual describe que todo acto racional debe obedecer a cierto propósito, es decir su racionalidad ocurre en cuanto se persigue un objetivo consciente y que consecuentemente determina los medios de acuerdo con ese fin, el filósofo vienés opone su ingeniería social parcial o gradual: supone que un individuo, en su ejemplo el político, puede o no definir un objetivo a alcanzar, pero de lo que sí deberá estar consciente es que tal fin, la perfección o la felicidad, es algo remoto, y que cada generación de la humanidad tienen un derecho a la búsqueda de ese fin: en lugar de encaminar los esfuerzos para alcanzar el bien final, habría que desarrollar un método para buscar y combatir los males que aquejan a la sociedad.

En este sentido, agrega Popper, vale la pena establecer las condiciones en que la sociedad pueda enfrentar sus problemas y satisfacer sus necesidades; las instituciones proveen tales condiciones, pues a través de ellas se definen transacciones entre los miembros de la sociedad para la búsqueda de un  mundo mejor. (Ibíd., Cap. 9)

La gran empresa del utopista de conseguir el objetivo último deriva en absolutos y en totalitarismos; la labor del ingeniero social es la de planificar racionalmente el desarrollo de la sociedad, con base en el conocimiento y en la experiencia, sustituyendo la gran escala por los experimentos sociales parciales, a través del cambio gradual:
“no es razonable suponer que una completa reconstrucción de nuestro mundo social haya de llevarnos de inmediato a un sistema practicable. Debemos esperar, más bien, en razón de nuestra falta de experiencia, la comisión de muchos errores que sólo podrán ser eliminados mediante un largo y laborioso proceso de pequeños ajustes; en otras palabras, mediante ese método racional de la ingeniería gradual cuya aplicación venimos definiendo. Pero aquellos a quienes no les agrada este método por no considerarlo lo bastante radical, tendrían en este caso que volver a borrar la sociedad recién construida a fin de comenzar nuevamente sobre un lienzo limpio; y puesto que la nueva tentativa – por iguales razones – no habrá de conducir tampoco a la perfección se verían obligados a repetir interminablemente este proceso sin llegar nunca a ninguna parte.” (Ibíd.)

E incluso, agregamos, a imponerse sobre las voluntades de los miembros de la sociedad para imponer el “modelo feliz” de sociedad que se pretende alcanzar, derivando en autoritarismos que vayan en contra del ejercicio de la libertad del individuo.


A manera de conclusión: la sociedad abierta y la necesaria libertad

Al definir a la sociedad abierta, Popper afirmó que los valores en los que ésta se basa son la libertad, la igualdad, la humanidad y la razonabilidad, y, a la vez, que está a favor de las instituciones. Resalta Enrique Suárez-Iñiguez (De los clásicos políticos, 1993) que la idea de la sociedad abierta “pone énfasis en los individuos y en su afán por liberarse de la tutela de la autoridad absoluta, del hábito, de la tradición y el prejuicio y por sustituirlos por la crítica racional, la libertad y la humanidad.”

La sociedad abierta se asocia a la democracia, forma de vida en la que se establecen las condiciones, mediante las instituciones, de convivir en colectivo, discutir los asuntos públicos racionalmente y llevar a cabo cambios en la misma sociedad sin irrupciones violentas.
 
Popper no entiende a la democracia como algo tan vago, dice, como “el gobierno del pueblo” o “el gobierno de la mayoría”, sino que la asume como “un conjunto de instituciones (entre ellas, especialmente, las elecciones generales, es decir, el derecho del pueblo de arrojar del poder a sus gobernantes) que permitan el control público de los magistrados y su remoción por parte del pueblo, y que le permitan obtener las reformas deseadas sin empleo de la violencia, aun contra la voluntad de los gobernantes.” (La sociedad abierta y sus enemigos, Cap. 19)
 
 
Se considera demócrata no porque la mayoría tenga la razón siempre, sino porque reconoce que las tradiciones, las instituciones, democráticas son las menos malas que conoce el hombre. En la democracia es posible ejercer la libertad de pensamiento y de discusión; a su vez, estas representan valores que en la práctica son importantes en la búsqueda de la verdad, si consideramos que en esta labor se exige, al menos, imaginación, ensayo y error, y el descubrimiento gradual de nuestros prejuicios mediante la imaginación, la prueba y el error, y la discusión crítica. Y agrega, “El liberal no sueña con un perfecto acuerdo en las opiniones; sólo desea la mutua fertilización de las opiniones y el consiguiente desarrollo de las ideas. Aun cuando resolvamos un problema con universal satisfacción, al resolverlo creamos muchos nuevos problemas acerca de los cuales es probable que discrepemos. Y esto no es de lamentarse.” (La opinión pública y los principios liberales, 1954)
 
En la búsqueda del conocimiento y en el proceso de humanización, el camino a seguir lo finca en la preservación de la sociedad abierta. Advierte que si queremos seguir siendo humanos, entonces sólo habrá un camino, el de la sociedad abierta: el hombre debe proseguir hacia lo desconocido, lo incierto y lo inestable sirviéndose de la razón de que pueda disponer, para procurar la seguridad y libertad a que aspira.