domingo, 28 de mayo de 2017

DIEGO RIVERA


 
Hermosillo, Sonora a 28 de Mayo de 2017.
 
 
INTRODUCCIÓN

La obra artística de Rivera se produjo desde temprana edad, pues desde los diez años ingresó a la Academia de San Carlos en la ciudad de México; esta labor la siguió desarrollando hasta su muerte a los 70 años.

Su vida personal estuvo estrechamente ligada a su vida profesional y política. Las mujeres con las que convivió estuvieron ligadas a su trabajo artístico; las temáticas de su obra mural tuvieron un contenido profundamente social y político, siguiendo los principios ideológicos que comulgaba Rivera; además, su activismo político aprovechó sus dotes como artista plástico en la medida que su participación gremial lo vinculó a los movimientos de izquierda y su trabajo se empleó propagandísticamente. Desde su regreso de Europa, Rivera se convirtió en un personaje relevante de la sociedad de su tiempo; los hechos de su vida trascendieron públicamente. Fue un generador de opinión y el motivo de discusión del ámbito social, político y cultural.

Con Siqueiros y con Orozco formó la trilogía de los grandes del muralismo mexicano. Se convirtió en un pedagogo de las grandes masas sociales, ya que su obra mural pretendió mostrar la historia y cultura del país, fomentando el sentimiento de mexicanidad que se empezó a definir después de la revolución. Rivera fue un estudioso permanente. A lo largo de su vida se vinculó a diferentes movimientos artísticos y aprendió de la historia nacional y la cultura popular. Sintetizó todas estas perspectivas y las incorporó a su obra artística. Su afán investigativo lo llevó a aplicar en su obra los desarrollos de otras áreas de conocimiento y a emplear técnicas y materiales modernos y antiguos.

 Diego Rivera. Por Manuel Álvarez Bravo. c1930


BIOGRAFIA DEL ARTISTA

Diego Rivera es considerado uno de los artistas mexicanos con mayor reconocimiento en el mundo y en la historia del arte del país. Junto con José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros son los “tres grandes” del muralismo mexicano.

Nació el 2 de diciembre de 1886 en la ciudad de Guanajuato siendo bautizado como Diego María de la Concepción Juan Nepomuceno Estanislao de la Rivera y Barrientos Acosta y Rodríguez. Su hermano gemelo, Carlos María, falleció cuando cumplían año y medio. Siendo Diego un niño, sus padres Diego y Pilar decidieron trasladarse a la ciudad de México en el año de 1892.

Desde muy temprana edad Diego mostró aptitudes para el arte. Así, con apenas 10 años ingresó a la Academia de San Carlos; en esta antigua institución educativa permaneció hasta 1907, cuando realizó un viaje a España bajo el auspicio del gobierno del estado de Veracruz, siendo becado en reconocimiento a su destacada obra juvenil.

En Europa vivió 14 años, hasta 1921, realizando estudios en España, Italia y Francia. Diego residió en París, en donde en 1909 conoció a la pintora Angelina Beloff con quien se casó; a la pareja le tocó vivir las penurias de la Primera Guerra Mundial. De su unión, en 1917, nació su hijo Miguel Ángel Diego, quien falleció a los catorce meses de edad. Esta relación duró hasta 1921, momento en que Diego fue convocado por el Secretario de Educación José Vasconcelos para regresar a México e iniciar un programa cultural cuyo propósito era plasmar la historia del país en los muros de diferentes edificios públicos. Durante su estancia en París inició en 1915 una relación con la artista rusa Marevna Vorobëv-Stebelska, procreando una hija, Marika. En este tiempo Rivera tuvo contacto con el arte de las vanguardias como el impresionismo, el puntillismo, el cubismo, el futurismo, y el postimpresionismo; estudió el arte antiguo y el arte convencional de los países que visitó. Entre 1913 y 1917 produjo una importante obra cubista. De igual manera, en este periodo Rivera se interesó en el marxismo y el derrotero de la revolución rusa.

El regreso a México significó la incorporación de Rivera al programa cultural del gobierno de Álvaro Obregón. En 1922 pintó su primer mural, La Creación, en el Colegio de San Ildefonso, para el cual estudió los frescos de Giotto y el estilo del Renacimiento en relación a la composición y temática alegórica. Ese año se casó con su ayudante Guadalupe Marín, engendrando dos hijas, Guadalupe y Ruth, y de quien se divorció en 1929. Luego se casaría con Frida Kahlo, novel pintora cuya vida y obra estuvo ligada a la de Rivera hasta su muerte. Posteriormente pintaría los muros de la Secretaría de Educación Pública y la Capilla de la Universidad de Chapingo.

Otros murales pintados por Rivera en este tiempo los realizó en el Palacio de Cortés de Cuernavaca, en Palacio Nacional, en Ciudad Universitaria, en el Teatro de los Insurgentes y en el Palacio de las Bellas Artes. Estos encargos fueron configurando en la obra de Rivera un estilo nacional, popular, realista, vinculado a la historia y la cultura del país, colorido y bien estructurado, narrativo y pedagógico. Se construye así el estilo de la mexicanidad y el indigenismo.

Diego Rivera pintó murales en San Francisco, en el Luncheon Club, y en The Detroit Institute of Arts su famosa obra acerca de la industria y la productividad humana. En 1933 pintó el polémico mural El hombre en la encrucijada en el Rockefeller Center de Nueva York, cuyo contenido político generó una discusión con el empresario norteamericano que lo había contratado propiciando la posterior destrucción del mural (años después Rivera lo recrearía en el Palacio de las Bellas Artes en la ciudad de México.

Paralelamente a su obra mural, Rivera ejecutó una amplia obra de caballete, donde reproduce los temas sociales, nacionalistas, otros alusivos al indigenismo, y, también, encargos de retratos de los personajes de la vida política y cultural del país, así como de la sociedad mexicana de la época.

Rivera fue un militante del Partido Comunista y como tal participó activamente en política, incluso viajó a la Unión Soviética como invitado especial de aquel gobierno y también lo hizo por motivos personales de salud. A pesar de ello, y gracias a sus gestiones logró que en 1937 el gobierno mexicano aceptara en el país la presencia del revolucionario ruso exiliado León Trotsky y a su esposa, quienes fueron hospedados en la Casa Azul de la familia de Frida Kahlo. El romance que surgió entre el líder ruso y la pintora mexicana derivó en el rompimiento de Rivera con Trotsky y en su divorcio de Frida. Al ser asesinado Trotsky en agosto de 1940, Diego se reencuentra con Frida en San Francisco donde se casan por segunda vez.

Diego Rivera, León Trotsky y André Breton. 1938

En julio de 1954 fallece Frida Kahlo. Al año siguiente detectan cáncer a Rivera y también se casa con su agente artística Emma Hurtado. Con la ayuda del arquitecto Juan O´Gorman, continuó con la construcción de su casa El Anahuacalli. El 24 de noviembre de 1957, Diego Rivera falleció en su casa de San Ángel Inn, en la ciudad de México.
 
Aprovechando los datos biográficos de Diego Rivero elaborados por Andrea Ketenmann (2003: 92-94), a continuación se presentan cronológicamente los principales hechos de la vida del célebre guanajuatense:

1886 diciembre 8 (13), en la ciudad de Guanajuato nacen José Diego María y su hermano gemelo José Carlos María Rivera Barrientos, primogénitos del matrimonio de Diego Rivera y María del Pilar Barrientos.

1892. La familia Rivera se traslada a la Ciudad de México.

1896. Rivera inicia clases nocturnas en la Academia de San Carlos.

1898. Se inscribe formalmente en la Academia donde es alumno de José María Velasco y Santiago Rebull.

1906. Expone por primera vez en la Academia.

1907. Es becado viaja a España, donde viaja el año de 1908.

1909. Rivera conoce a la pintora rusa Angelina Beloff, su compañera por los siguientes 12 años. Viajan a París.

1910. Expone en la Société des Artistes Indépendants. Regresa a México y expone en San Carlos.

1911. Vuelve a París y luego a Cataluña.

1912. Se instala en París con Angelina Beloff, y viaja a Toledo en el verano. Primeras influencias del cubismo.

1913. Expone trabajos con estilo cubista en el Salon d’Automme.

1914. Realiza su primera exposición en solitario en la galería Berthe Weil. Primera Guerra Mundial. Viaja a Mallorca, Barcelona y Madrid.

1915. Regresa a París e inicia una relación con la artista rusa Marevna Vorobëv-Stebelska.

1916. Expone en la Modern Gallery de Nueva York. De su relación con Angelina Beloff nace su hijo Diego.

1917. Firma contrato con Léonce Rosenberg, director de la Galefía L’Efortt moderne. Affaire Rivera, discusión con el crítico Pierre Reverdy; alejamiento del cubismo. Conoce el crítico de arte Élie Faure. En invierno muere su hijo Diego.

1918. Se empieza a notar la influencia de Cézanne en la obra de Rivera.

1919. Encuentro con David Alfaro Siqueiros: discuten sobre dar un giro al arte mexicano. Nace Marika, de su relación con Marevna Vorobëv-Stebelska.

1920-21. Realiza un viaje por Italia, haciendo estudios y bocetos. Pronto regresa a París y luego realiza su regreso a México.

1922. En el mes de enero pinta su primer mural en el Anfiteatro de la Escuela Nacional Preparatoria. Ese año se casa con Guadalupe Marín. En septiembre inicia los frescos de la Secretaría de Educación Pública. Forma parte de los fundadores del Sindicato de Pintores, Escultores y Dibujantes Revolucionarios. Ingresa al Partido Comunista Mexicano.

1924. Nace su hija Guadalupe.

1925. Al mismo tiempo que realiza los trabajos de la Secretaría de Educación Pública, da inicio a los murales de la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo.

1927. Es invitado a la Unión Soviética por los festejos del décimo aniversario de la Revolución de Octubre. Nace su hija Ruth.

1928. Al regresar de la Unión Soviética se divorcia de su esposa Guadalupe Marín. Ese año concluye los murales en la Secretaría de Educación Pública y en la Capilla Riveriana de Chapingo.

1929. Se casa con Frida Kahlo el 21 de agosto. Pinta la subida de las escaleras de Palacio Nacional y concluye los murales de la Secretaría de Salud. Recibe el encargo de pintar un mural para el Palacio de Cortés en Cuernavaca. Se le nombra Director de la Escuela Superior de la Academia de San Carlos, sin embargo pronto es retirado del cargo.

1930-31. En San Francisco, California, pinta un mural en Luncheon Club de San Francisco Pacific Stock Exchange, y en The California School of Fine Arts. Expone en el Museo de Arte Moderno de New York.

1932. Diseña el decorado y vestuario del Ballet Horse Power de Carlos Chávez. Inicia los murales del Institute of Arts de Detroit.

1933. Pinta el mural del Rockefeller Center de New York. Los trabajos fueron suspendidos cuando Diego incluye el rostro de Lenin en el mural. Posteriormente la obra fue destruida.

1934. Diego realiza una nueva versión del mural del Rockefeller Center para el Palacio Nacional de Bellas Artes.

1935. Concluye los murales de las escaleras de Palacio Nacional, los cuales fueron interrumpidos en 1930.

1936. Pinta cuatro frescos para el bar del Hotel del Prado. Los frescos fueron retirados por las referencias que hacían a políticos de la época.

1937. Junto con Frida, recibe al revolucionario León Trotsky y a su esposa en la Casa Azul de Frida.

1938. Estancia en México de André Bretón y su esposa Jaqueline Lamba, hospedándose en la casa de Diego.

1939. Rompe sus relaciones con Trotsky y se divorcia de Frida.

1940. Pinta diez murales en San Francisco, California, los cuales fueron destinados a la Exposición Internacional del Golden Gate. El 21 de agosto es asesinado León Trotsky en su casa de Coyoacán. A finales de ese año se casa por segunda vez con Frida Kahlo.

1941-42. Realiza obra de caballete. Se lea autoriza el inicio de los frescos del piso superior del patio interior de Palacio Nacional. Da inicio la construcción del Anahuacalli, destinado a la colección de Diego de objetos precolombinos.

1943. Pinta dos murales en el Instituto Nacional de Cardiología. Ese año forma parte del Colegio Nacional y es nombrado profesor de la escuela de arte La Esmeralda.

1946. Recibe la comisión para pintar un mural para el Hotel del Prado.

1947. Diego, Siqueiros y Orozco integran la Comisión de Pintura Mural del Instituto Nacional de Bellas Artes.

1949. El Instituto Nacional de Bellas Artes le rinde un homenaje en el Palacio de Bellas Artes con motivo del cincuentenario de su trayectoria artística.

1950. Con Siqueiros, Orozco y Tamayo representan al país en la Biennale de Venecia. También, Diego recibe el Premio Nacional de Artes Plásticas.

1951. Realiza un mural de poliestireno en el Parque de Chapultepec y diseña una fuente de mosaico para la entrada de ese edificio.

1952. Realiza un mural móvil para le exposición Veinte siglos de Arte Mexicano, la cual viaja por Europa. El mural fue regalado a la República Popular China.

1953. Diseña el mural del Teatro Insurgentes. Concluye el mural del Estadio olímpico de la Universidad Nacional Autónoma de México. También, pinta el mural del Hospital La Raza del Instituto Mexicano del Seguro Social.

1954. Fallece Frida Kahlo el 13 de julio. Fue readmitido como militante del Partido Comunista Mexicano.

1955. Se casa con Emma Hurtado. Ese año dona al pueblo de México la Casa Azul donde nació y vivió Frida Kahlo, el Anahuacalli y su colección de arte precolombino. También viaja a la Unión Soviética con el fin de recibir tratamiento médico.

1957. Diego muere el 24 de noviembre en la ciudad de México. Sus restos fueron depositados en la Rotonda de los Hombres Ilustres del Panteón Civil de Dolores.
 
David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco y Diego Rivera. 1950
 
 
CARACTERÍSTICAS DE SU ESTILO

La trayectoria artística de Rivera inició siendo un niño. Una vez que su familia se trasladó a la ciudad de México, a los diez años ingresó a las clases nocturnas de la Academia de San Carlos. Dos años después se inscribió formalmente en la Academia, en donde fue alumno de los profesores José María Velasco y Santiago Rebull. Velasco, el gran paisajista inculcó a Rivera los principios del paisajismo, en tanto que de Rebull aprendió la pintura del retrato y la figura humana. Esto se constata en los cuadros naturalistas y costumbristas del joven Rivera de esa época.

Su estancia en Europa permitió a Rivera entrar en contacto con los estilos artísticos de principios de siglo, y en especial con las Vanguardias. Los movimientos modernos parisienses, tales como el impresionismo, el cubismo y la pintura postimpresionista de Cézanne tuvieron gran influencia en el estilo de Rivera. Varios retratos de la época, entre ellos uno de su esposa Angelina Beloff dejan ver el influjo del impresionismo. Como resultado de una crítica a su obra cubista por exceso de colorido, Rivera se alejó de este movimiento, sin embargo, él mismo se dijo siempre amigo de Braque y Picasso, a quien también señalaba como su maestro. Al alejarse del cubismo se acercó a Cézanne, de quien admiró sus composiciones, uso del color y deconstrucción de las formas. La influencia del cubismo y el postimpresionismo se observa en el estilo maduro de Rivera, tanto en los murales como en obra de caballete, al definir sus composiciones y distribuir el espacio y las formas en él incorporadas. También recibió influencias del futurismo italiano, las cuales se ven en el movimiento de las manos de su cuadro El Huichol, y en la composición cubo-futurista de su obra Retrato de bailarina (Ana Mérida). Asimismo, realizó obra puntillista, como Las tierras quemadas de Cataluña.

Las encomiendas de sus primeros murales llevaron a Rivera a visitar Italia con el fin de estudiar los pintores al fresco del Cuattrocento italiano, en particular Giotto de Bondone, de quien siempre fue un gran admirador. De igual manera, su estilo se impregnó del costumbrismo español en cuanto a la distribución del espacio de sus paisajes y de las composiciones verticales de El Greco. La obra mural de Rivera se reconoce su preciso manejo del color, su composición geométrica y la integración de sus conocimientos sobre arquitectura.

Tanto en la composición, como en la simbología, y las técnicas y materiales empleados en su primer mural denotan la influencia de los pintores renacentistas. Posteriormente de manera paulatina incorporará elementos del arte precolombino y de las culturas populares, en su composición y en el colorido así como en la iconografía y la simbología, los cuales estudió de manera acuciosa en diversos viajes y visitas a las zonas arqueológicas (Rivera se convirtió en un gran coleccionista de arte precolombino).

El sincretismo del arte moderno desarrollado en París, y los elementos estéticos y conceptuales de su trabajo mural, definieron el estilo artístico de Rivera como “Mexicanidad”. También, como en general el trabajo de los otros muralistas, se le consideró como “expresionista”. De igual manera, la incorporación de imágenes asociadas al socialismo revolucionario le dio la connotación de un estilo definido como “realismo social”. La simplificación y candidez de la figura humana, su redondez en ocasiones exenta de estructura ósea y muscular definieron algunas de sus obras como de un estilo de “realismo mágico”, tal es el caso del mural “Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central”, que incluso se ha considerado dentro del surrealismo.

De acuerdo a la composición de sus murales, se ha señalado que se trata de un estilo singular que puede definirse como “agorafóbico” ante la minuciosidad de los detalles que forman aglomeraciones en el espacio del mural, debido esto al “miedo” del pintor por manejar espacios abiertos en sus obras (como el terror al vacío del barroco). Curiosamente esta tendencia se fue acendrando a medida que el autor definió y maduró su estilo personal, pues en los primeros murales (San Ildefonso, Chapingo y los primeros paneles de la Secretaría de Educación) este fenómeno no se observa.

La filiación política de izquierda de Rivera se sumó al proceso de alfabetización y concientización que promovieron los gobiernos posrevolucionarios. La pintura mural fue un importante vehículo para alcanzar tal propósito, y a Rivera le sirvió para expresar su posición política y el compromiso social al crear un arte cercano al pueblo. El estilo del arte mural de Rivera, fue considerado realista y narrativo, una “escritura visual” mediante la cual se llevó a cabo un proceso de nacionalización de la cultura cuyos elementos centrales fueron la historia de México, sus próceres, la revolución mexicana y sus reivindicaciones, principalmente en el campo, el reconocimiento de las tradiciones populares, la noción del indigenismo; Rivera sumó a estos elementos la crítica al sistema capitalista, la expectativa de una sociedad más justa, su compromiso con las causas del proletariado y el campesinado, y el activismo social y político. En suma, definió un estilo pictórico nacional, de construcción y fomento de la mexicanidad, y socialmente comprometido.

Diego Rivera. y Frida Kahlo. Por Manrcel Sternberger. 1952
 
 
CONCLUSIONES

Con una trayectoria artística de más de 50 años, la obra de Rivera es prolífica y diversa en estilos. Se trata de uno de los muralistas modernos más conocidos y reconocidos. Su trabajo artístico tuvo una excelente manufactura producto del talento del artista, de su actitud hacia el estudio y la práctica permanente, así como a su apertura para aprender todo lo posible de los artistas y movimientos plásticos a los que estuvo asociado a lo largo de su vida.

Su obra de caballete, realizada desde una edad temprana comprendió retratos, paisajes, naturalezas muertas e imágenes de la cultura y el mundo indígena del país. A través del tiempo esta obra se expresó en varios estilos estéticos: costumbrismo y paisajismo mexicano del siglo XIX, impresionismo, puntillismo, cubismo, futurismo, postimpresionismo, expresionismo, y realismo mágico. El muralismo de Rivera tomó elementos técnicos y compositivos del Renacimiento y del Arte Precolombino; desarrolló un estilo particular donde se dio un sincretismo plástico de los diferentes estilos que cultivó, con los referentes culturales de la historia de México, en particular de la Revolución Mexicana, y con su ideología socialista que casó perfectamente con el compromiso social del arte mural que se gestó en el país a partir de la segunda década del siglo pasado.

Con José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros fueron los grandes artistas del muralismo mexicano de la primera mitad del siglo XX. Para muchos, Rivera es la cabeza visible más importante de este movimiento. Intelectualmente brillante, imaginativo y creativo, comprometido ideológicamente, abrió una perspectiva cultural para el arte mexicano, pero también cimentó la visión histórica y la iconografía nacionalista que forjó al México posrevolucionario.

Su militancia socialista soportada por una sólida teoría, se expresó en la práctica a través de su obra, de los movimientos sociales, sindicales y políticos en los que se involucró. Fundador del Partido Comunista en el país y reconocido internacionalista socialista, paradójicamente enfrentó el oficialismo soviético al hacer posible que el gobierno mexicano aceptara como exiliado al líder del Ejército Rojo y de la Revolución de Octubre León Trotsky. Estos hechos lo enfrentaron con otros militantes socialistas y con compañeros artistas.

Estudioso de la historia nacional, y ferviente convencido del materialismo histórico y dialecto, también es paradójico su carácter imaginativo y mitómano, que le sirvió para tejer una serie de historias increíbles alrededor de su persona.

Rivera fue cuestionado por ser un socialista confeso, pero que sin embargo servía a la burguesía y a sus gobiernos. Cabe recordar que los primeros murales los cobró por metro cuadrado considerando tarifas propias de albañiles y pintores de brocha gorda, es decir, asumió su papel como parte del proletariado del arte. También hay que reconocer que los murales posteriores, y principalmente los ejecutados en Estados Unidos le generaron ingresos importantes.

Su pensamiento e ideología fue consistente en su obra mural. Esa misma forma de mirar al mundo le generó problemas, tanto con sus contratistas como con sus correligionarios y oponentes políticos. Si bien, su carácter abierto y su brillante inteligencia le permitió mantener excelentes relaciones con el mundo artístico, el político y el social.

Tal vez quede aceptar, como lo hizo su esposa Frida Kahlo que uno de los rasgos de Rivera, tal vez el más importante, fue la manera en que definió su libertad y el modo de vivirla: "Quizá esperen oír de mí lamentos de ‘lo mucho que se sufre’ viviendo con un hombre como Diego. Pero yo no creo que las márgenes de un río sufran por dejarlo correr..."


FUENTES CONSULTADAS

García Ponce de León, Paz. Breve Historia de la Pintura. Libsa ed. Madrid: 2006.
Kettenmann, Andrea. 2003. Diego Rivera 1987-1957. Un espíritu revolucionario en el arte moderno. México: Numen.
Olmedo, Dolores (Coordinadora). 1983. Diego Rivera. Exposición. Catálogo. México: Museo Rufino Tamayo.
Rochfort, Desmond. 1994. Mexican Muralists. Orozco, Rivera, Siqueiros. Singapore: Universe Publishing.

Portal Carlos Marentes. Diego Rivera: Los murales industriales de Detroit. En: http://carlos-marentes.com/2010/07/05/diego-rivera-los-murales-industriales-de-detroit/
Portal Chilango. Los murales de Palacio Nacional. La Epopeya del Pueblo Mexicano por Diego Rivera. Por París Alejandro Salazar. En http://www.chilango.com/cultura/nota/2011/10/12/la-epopeya-del-pueblo-mexicano-por-diego-rivera
Portal Diego Rivera. Paintings, Murals, Biography, Quotes. En http://www.diegorivera.org/index.jsp
Portal de la Capilla Riveriana en la Universidad Autónoma de Chapingo. Capilla Riveriana. En: http://www.capillariveriana.org/#!__main
Portal de la Secretaría de Educación Pública SEP. Los murales de la SEP. En: http://www.sep.gob.mx/wb/sep1/sep1_Murales_de_la_SEP#.U40xJHJ5OiB
Portal de la Universidad Autónoma Metropolitana, Aztcapotzalco. Retratos, historia y teatro en un Mural de Diego Rivera. Por Edelmira Ramírez Leyva. En: http://www.azc.uam.mx/publicaciones/tye/tye16/art_hist_05.html
Portal del Centro Comercial Insurgentes. El Mural del Teatro Insurgentes. En: http://www.centroinsurgentes.com/teatro.html
Portal del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México. INEHRM. La epopeya revolucionaria en los murales de Diego Rivera. En: http://www.inehrm.gob.mx/Portal/PtMain.php?pagina=exp-murales-diego-rivera-galeria
Portal del Museo del Palacio de Bellas Artes. Información de los murales. En: http://museopalaciodebellasartes.gob.mx/
Portal del Museum of Modern Art MoMa. New York. Diego Rivera: Murals for The Museum of Modern Art. En: http://www.moma.org/visit/calendar/exhibitions/1168
Portal Detroit Institute of Arts DIA. Art at the DIA. Visit Rivera Court.  En: http://www.dia.org/art/rivera-court.aspx
Portal El Mentidero de Mielost. Los amores tormentosos de Frida Kahlo y Diego Rivera. En: http://chrismielost.blogspot.mx/2012/03/los-amores-tormentosos-de-frida-kahlo-y.html
Portal Entre textos. Revista Electrónica Semestral de Estudios semióticos de la Cultura. Operaciones del poder sobre la imagen de Zapata. 1921-1935. Por Francisco Pineda. En: http://www.ugr.es/~mcaceres/entretextos/entre17-18/pineda.html
Portal forma es vacío, vacío es forma. Marevna Vorovieff. En: http://vacioesformaformaesvacio.blogspot.mx/2012/09/marevna-vorobieff.html
Portal La Vie en rose. Primera entrevista a Diego Rivera, Por Elena Poniatowska. En: http://tick-tan.blogspot.mx/2011_12_01_archive.html
Portal Marco Beteta. MB. Murales que identifican a la Ciudad de México. En: http://www.marcobeteta.com/blog/mundo/murales-que-identifican-a-la-ciudad-de-mexico/
Portal Mexicanísimo. Mural del Teatro de los Insurgentes del siglo XXI. En: http://www.mexicanisimo.com.mx/anteriores/no36/arte.html
Portal México Desconocido. El Museo Regional Cuauhnáhuac (Palacio de Cortés) en Cuernavaca. En: http://www.mexicodesconocido.com.mx/museo-cuauhnauac-palacio-de-cortes-cuernavaca.html

La Obra de Diego Rivera



Hermosillo, Sonora a 28 de Mayo de 2017.
 


La Era, 1904


La Era es una obra de caballete que Diego Rivera pintó a la edad de 18 años. Forma de uno de sus trabajos tempranos como estudiante de la Academia de San Carlos. Teniendo como maestro al paisajista José María Velasco, es natural que Rivera haya cultivado esta práctica pictórica. Se trata de una pintura de tipo costumbrista y naturalista en la que al fondo se observan los volcanes del altiplano. Fue pintada desde el portal de la casa principal de la Ex-hacienda San Andrés Teticpan (Retana) situada en el Municipio de Ayapango (en el Estado de México). 

Este paisaje de la antigua entrada de la Hacienda maneja la perspectiva teniendo como referencia el Popocatépetl. En un primer plano se ve a un campesino con dos animales de trabajo; luego se ve la entrada de la Hacienda y a la derecha los cobertizos; en tercer plano las tierras de siembra y finalmente los volcanes. Rivera empleó un cromatismo de contraste de complementarios, tierras ocres, sienas y naranjas, con verdes de diferentes tonalidades. El contraste simultáneo ocurre en relación al azul del horizonte y el cielo. Se trata de un trabajo académico, en el que cuida la matización de tonos cromáticos y la composición.
 
Sigue la orientación de la Academia de San Carlos que promovía que sus alumnos salieran a pintar al natural. Además, la temática corresponde a los planteamientos que se fomentaron durante el Porfirismo en el terreno cultural: la preocupación por edificar una cultura nacional, retomando la historia del país, la tradición precolombina, la independencia y la reforma, así como la cultura popular.


Paisaje zapatista, 1915

 
Paisaje zapatista, conocido también como El Guerrillero, se trata de una obra cubista, escuela a la que se afilió Rivera entre 1912 y 1917 tras una breve incursión en el puntillismo. El cubismo de Rivera se considera ambiguo y no ortodoxo. Además, en el grupo de artistas cubistas se consideraba a Rivera como vanguardista e independiente, inteligente pero complicado.
 
Esta obra integra elementos asociados al movimiento revolucionario vivido en México, haciendo referencia al líder agrario Emiliano Zapata, una temática totalmente diferente a la abordada por cualquier otro artista del grupo. El cubismo sintético de Rivera, desde un principio, se distinguió por su rico cromatismo, como se ve en la obra en cuestión. En este trabajo se retoma el paisaje de la revolución e incluye elementos mexicanos como el sarape, el sombrero de palma y los guajes. Se ha dicho que el paisaje que tomó como referencia es el lago de Texcoco del Valle del Anáhuac.
 
Paisaje zapatista motivó diferencias con Picasso, quien se apropió de la manera en que Rivera había solucionado el tratamiento de los árboles. El cubismo “cromático” de Rivera fue criticado acremente por Pierre Reverdy, teórico cubista que dijo que el color no era propio del cubismo, pues no es serio ni racional, esto provocó el llamado “Affaire Rivera”, generando un pleito a golpes entre el artista y el crítico, lo que derivó en la salida de Rivera de este movimiento.
 
 
La creación, 1922-1923
 
 
La creación es el primer mural que Diego Rivera pintó. Se ubica en el Anfiteatro Simón Bolívar del Colegio de San Ildefonso, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. El nombre del mural alude alegóricamente a la creación científica y artística del ser humano, y tiene como referencia las ideas filosóficas de José Vasconcelos, en relación al nacimiento de una cultura universal en donde se integren elementos del viejo y el nuevo continente. Contiene simbolismos de distintas religiones y sistemas filosóficos.
 
Se trata de un mural realizado a la técnica de la encáustica (cera de abeja, resina de copal y pigmentos fundidos al fuego), un proceso practicado en el Renacimiento y que Rivera aprendió en un viaje exprofeso a Italia. Su composición y equilibrio simétrico lo respaldó con la distribución cromática.
 
La figura central es el hombre surgiendo del árbol de la vida. Del follaje surge el tetramorfo judeocristiano: el hombre alado, el águila, el león y el toro, integrantes del tetramorfo de la tradición judeocristiana; encima de ellos se ve el sol, símbolo de la energía y la vida; las estrellas representan los ideales femeninos y masculinos. En los extremos se encuentran 18 figuras humanas, siete de ellas presentan un halo, a la manera de Giotto. A la derecha se encuentra Adán con la fábula, el conocimiento, la poesía erótica, la tradición y la tragedia, y más atrás las virtudes cardinales: la prudencia, la justicia, la fortaleza y la continencia. A la izquierda está Eva, y con ella la música, el canto, la comedia y la danza; más atrás están las virtudes teologales: caridad, esperanza y fe. Encima de estas figuras se ubicaron figuras aladas, a la derecha la ciencia y a la izquierda la sabiduría.
 
 
Tierra Fecunda, con las Fuerzas Naturales Controladas por el Hombre, 1927
 
 
El conjunto mural que pintó Diego Rivera en la Capilla de la Universidad Autónoma de Chapingo se denomina Canto a la Tierra, y es una exaltación a la revolución agraria impulsada por los gobiernos posrevolucionarios de México en los años veinte del siglo XX. Fue un encargo de José Vasconcelos, Secretario de Educación, solicitado en 1924 cuando aún pintaba los frescos de la Secretaría de Educación.
 
La composición elaborada por Rivera se inspiró en los murales renacentistas de Italia, buscando aprovechar la distribución de los diferentes temas en los muros y techo del recinto. El contenido de este fresco de Rivera es rico en símbolos, incluso, el tema agropecuario se trata con tintes de religiosidad y alusiones bíblicas. El tema central lo denominó Tierra fecunda, con las fuerzas naturales controladas por el hombre y se pintó en el muro frontal de la nave de la capilla. La mujer que es el personaje central retrata a la esposa del pintor, Lupe Marín. En otras áreas del recinto también retrató a la fotógrafa Tina Modotti y al artista plástico Pablo O’Higgins.
 
El fresco emplea una gran gama de colores complementarios presentados armoniosamente. La figura de la mujer embarazada simboliza la fecundidad de la tierra, la cual recibe el soplo vivificador de un ángel. Debajo de ella se encuentran las figuras de una mujer y varios hombres dominando las fuerzas naturales. Estas figuras fueron trabajadas sin los rasgos indígenas de otras obras posteriores de Rivera. Este conjunto fue dedicado a los líderes agrarios Zapata y Otilio Montaño, quienes fueron pintados muertos debajo de un sembradío de maíz, simbolizando su sacrificio y la dualidad de la vida y la muerte, de la revolución social y la natural.
 
 
En el arsenal, 1922-1928
 
 
Rivera inició los murales de la Secretaría de Educación Pública en 1922. Para 1928, año en que concluye el proyecto, Rivera había cubierto con sus frescos más de 1,585 metros cuadrados de muros y abarcó 235 tableros. Se trata de una pintura al fresco (pigmentos de color sobre una superficie fina de polvo de mármol, cal apagada y agua), técnica que seguirá empleando en la mayoría de los murales subsecuentes.
 
En particular, el mural llamado En el Arsenal, forma parte de la serie “Visiones políticas del pueblo mexicano”. Se ubica en el segundo patio conocido como de Juárez o de las Fiestas, en el segundo piso (tercer nivel) en donde se presentan las estrofas de tres corridos: La balada de Zapata, La revolución agraria de 1910 y Así será la revolución proletaria. Este último corrido precisamente empieza con el mural En el arsenal, donde se presenta como figura central a Frida Kahlo, a su derecha Siqueiros y a la izquierda Tina Modotti, Julio Antonio Mella de sombrero claro y Vittorio Vidali con sombrero negro.
 
Se trata de una composición simétrica y equilibrada teniendo como eje central la figura de Frida Kahlo distribuyendo rifles y bayonetas, la cual se prolonga con el obrero que sostiene la bandera roja con los símbolos del trabajo socialista. Es una alegoría del futuro que construirá la revolución proletaria, integrando en la lucha a obreros y campesinos. Se trata éste de un proyecto social en el que también participan mujeres y niños.
 
El cromatismo de este mural es congruente con los de los otros de esta serie; el equilibrio cromático conjuga ocres, azules y blancos con el rojo que simboliza la revolución proletaria. La banda roja que colocó Rivera contiene parte de la letra del corrido, y sirve para compensar cromáticamente el ocre de los muros y encerrar y dar unidad a todo el conjunto. La pretensión de Rivera era mostrar la vida social del país y el perfil de su futuro.
 
 
Detroit Industry or Man and Machine. Pared Sur, 1932-1933
 
 
Este mural fue un regalo de Edsel B. Ford a la ciudad de Detroit. Se trata de un ciclo concebido por Diego Rivera como tributo a la ciudad de la manufactura y a la fuerza laboral de los 1930´s. Rivera completó los 27 paneles en 11 meses, entre 1932 y 1933. Son una serie de frescos que en conjunto es considerada como una de sus obras más exitosas y a la cual Rivera guardaba gran aprecio. En abril de 2014 fue declarado Monumento Histórico Nacional.
 
Los principales murales se ubican en las paredes norte y sur, representando el mundo de la industria y el trabajo de obreros de la Ford Motor Co. Los otros paneles aluden al desarrollo de la medicina, la ciencia y la tecnología. Se pondera la producción en cadena, típica de la industria automotriz, y la manera en que hombre y máquina se integran en el engranaje productivo. En este mural contrapone a la naturaleza y el trabajo agrícola los rasgos maquinizados de la sociedad urbana e industrial. En el muro sur, Rivera presenta la etapa final del ensamblaje automotriz que se originó en el muro norte, hasta salir de la línea de montaje y presentar al automóvil en el patio de la planta.
 
Al lado izquierdo del mural aparece un grupo de obreros trabajando bajo la seria mirada del supervisor. A la derecha pintó una enorme prensadora como una moderna Coatlicue (diosa azteca de la fertilidad, la vida y la muerte) que simboliza el poder que ejerce la máquina en el mundo moderno. Encima del muro se ve un panel en donde presenta dos figuras que representan la raza blanca y la asiática, tomando del suelo cal y arena, materia prima de la producción fabril. Debajo hay otro panel asemejando un relieve en blanco y negro y grises acres donde se plasman aspectos de la producción, desde la minería y la agricultura a la industria. El manejo del color es magistral. El panel superior presenta un cielo azul sólido, con ocres y sienas; en el muro central Rivera hizo un equilibrado manejo de grises, azules, ocres y sienas, colocando estratégicamente en el centro de la composición un obrero con camisa roja.
 
 
Hombre en una Encrucijada, o El Hombre controlador del Universo, 1934
 
 
En el momento en que Rivera pintaba los murales del Instituto de Artes de Detroit, a finales de 1932, John Rockefeller Jr. lo contrató para pintar un mural en el piso principal del RCA Building, el cual fue llamado por Rivera como: Man at the Crossroads Looking with Hope and High Vision to the Choosing of a New and Better Future. Aun cuando el contrato le daba a Rivera libertad plena para la realización de su obra, la integración del retrato de V. I. Lenin generó diferencias con el magnate norteamericano, quien esperaba que el mural reflejaría el American way of life y los desarrollos de la ciencia y la tecnología modernas aplicadas a la industria. En mayo de 1933 el contrato de Rivera fue cancelado, se cubrieron los honorarios que le restaban y fue puesto en la calle. Ocho meses después, el mural fue destruido.
 
A su regreso a México, reconstruyó su obra para el Palacio de las Bellas Artes. Se trata de un mural sobre bastidor metálico pintado al fresco. El acento político se marcó más en esta segunda versión. El eje central del mural lo ocupa el hombre como controlador del universo, y en él se da el cruce de caminos de los dos sistemas de vida opuestos. A la izquierda del hombre ideal se observa el mundo socialista con los filósofos y líderes socialistas, así como imágenes de la Plaza Roja de Moscú. A su derecha plasmó la vida de la clase burguesa, el militarismo y la represión de los trabajadores.
 
El hombre es el centro del cruce de dos elipses que representan el microcosmos y el macrocosmos, a sus pies está la naturaleza subordinada a él. A la derecha se presenta una gran escultura de Dios que sin manos simboliza su falta de control de las grandes crisis y conflictos del capitalismo, y a la izquierda otra escultura sin cabeza simboliza el rompimiento con la tradición antigua y con el sometimiento de la clase obrera que ofrece el socialismo. Rivera repite esquemas compositivos donde existe un equilibrio bien cuidado, un manejo preciso del color, la integración de su ideología política y el planteamiento pedagógico que el mural contiene y se muestra al pueblo.
 
 
Mural en la escalinata central de Palacio Nacional, 1929-1951
 
 
Diego Rivera reunió la historia de México desde el origen prehispánico hasta la modernidad de 1930 en un continuo de 276 metros cuadrados de los muros sur, poniente y norte de la escalera principal del Palacio Nacional. Con interrupciones, Rivera realizó cinco murales en la segunda planta en el tejado central y en el espacio de la escalera principal del Palacio. Los murales narran la historia del país desde la época precolombina hasta las primeras décadas del siglo XX. Aunque se pueden apreciar las diferentes etapas del desarrollo histórico del país, éstas no se presentan en el orden convencional, pues el interés de Rivera fue estructurar su composición a la manera de los códices de los antiguos mexicas.
 
Esta obra, en su conjunto, recibe el nombre de México a través de los siglos, o Epopeya del pueblo mexicano, Su composición plástica sigue los cánones formulados por Rivera, repitiendo lo que siguió en otros trabajos: una composición equilibrada, el empleo experto y sensible del color, la narrativa histórica visual, el sincretismo ideológico, su visión política y el futuro socialista de la sociedad mexicana. Particularmente en el mural de la escalinata Rivera llevó al extremo su estilo narrativo, el abigarramiento iconográfico (llegando a la repetición de personajes en atención a la descripción histórica), la saturación de retratos de héroes, próceres y personajes “malditos” de la historia del país, pero todo ello con una estrategia consciente y racional de su composición y distribución espacial. En los otros murales del primer piso la disposición de figuras y el manejo del espacio es más sutil y menos saturado, más narrativo que iconográfico.
 
La exposición histórica visual inicia a la derecha del observador, donde se ubicó El mundo prehispánico (1929) y en donde el mito de Quetzalcóatl es recreado por el artista; la lectura histórica continúa al centro de la escalera, donde se ubican los elementos del Escudo Nacional como centro equilibrador de todo el mural, luego se continúa abajo del águila con la Conquista Española, envuelta en el choque violento de civilizaciones. Al centro y a ambos lados del águila se exponen diferentes momentos del Colonialismo español: a la derecha la labor pastoral de la iglesia, y a la derecha la labor destructiva de la inquisición. Encima del águila se presenta la etapa de la lucha de Independencia con las imágenes de los próceres rodeados del pueblo mexicano. El recorrido vuelve a la derecha del mural central, en la parte superior, donde se plasmó la Invasión Norteamericana de 1846-1848, a la que continúa, hacia la izquierda, la Etapa de la Reforma, 1848-1860. Después se pasa al extremo izquierdo superior, donde Rivera plasmó la Etapa de la Invasión Francesa de 1861 a 1867; junto a ella, a su derecha, se representa la Revolución Mexicana, 1910-1920.
 
Esta exposición de las etapas históricas de México concluye en la parte más alta del centro del mural, donde se exhibe la Etapa Posrevolucionaria, donde se distingue la imagen de Zapata y su lema de “tierra y libertad”, junto a los retratos de los presidentes Obregón y Elías Calles, luciendo la banda presidencial del cargo que ostentaba en el tiempo en que se pintó el mural. La última parte de esta narración Rivera la nombró “México de hoy y mañana”, pintada en 1945, y en donde, como era la costumbre del muralista, plantea su ideología e interpretación de la lucha de clases, la contradicción entre los sistemas capitalista y socialista, y el futuro de la humanidad.
 
Posteriormente, Rivera regresó a Palacio Nacional para pintar otros murales en los pasillos del primer piso. En 1945 pintó “La gran ciudad de Tenochtitlan. Un segundo mural hace referencia a la Cultura Purépecha de Michoacán y Jalisco y la industria textil. En otro se representa la Cultura Zapoteca de Oaxaca y sus actividades artesanales de filigrana y joyería. En 1950 pintó el mural donde se representa la Cultura Totonaca de Veracruz, en donde se observa el Tajín y el juego de pelota y la danza del volador. A continuación, los siguientes murales hacen referencia a los procesos productivos del tiempo prehispánico: primero se presenta la producción del hule, importante en el juego de pelota; sigue en otro muro el cultivo del maíz, fundamental en la dieta de los mesoamericanos; el siguiente mural expone la cosecha del cacao, origen del chocolate la bebida ceremonial de los sacerdotes y nobleza prehispánica y unidad de intercambio en el comercio indígena; esta recreación visual concluye con la industria del maguey y el amate (1951), importante como bebida embriagante, pero también en la construcción de casas, de base para los códices, de vestimenta y otras utilidades de la casa indígena. El último mural que culmina la obra de Rivera en Palacio lo llamó “El desembarco de los Españoles en Veracruz”, que precisamente da pie a la narrativa de los murales de la escalinata del Palacio.
 
 
Historia del teatro en México, 1953
 
 
Historia del teatro en México es un mural exterior que “decora” la convexa fachada que se encuentra encima de la marquesina del Teatro de los Insurgentes en la Ciudad de México. Fue pintado exprofeso bajo contrato en 1953, año en que se edificó el teatro. El personaje central de este mural es el artista de carpa y de cine Mario Moreno “Cantinflas”, figura que constituye el eje central de la composición a partir del cual se disponen los demás elementos de la misma. Además, Cantinflas es el pretexto para que Rivera integre los elementos simbólicos de su compromiso social y nacionalista. A la derecha del personaje se encuentran los miembros del poder, la clase burguesa, la milicia y la iglesia, mientras que a su izquierda se observa al proletariado y la clase marginada: el pago que Cantinflas recibe de los ricos se transmite a los pobres, como un moderno héroe comprometido con los más necesitados.         
 
El mural en un principio fue elaborado en silicón, pero luego el artista decidió recubrirlo con mosaico de vidrio veneciano. La composición se plantea en tres espacios bien delimitados, y cada uno de ellos se subdivide para incorporar de manera escenográfica los elementos iconográficos de la historia y las artes de México. Al centro y debajo del grupo principal donde se encuentra Cantinflas se presenta una alegoría del teatro, en el extremo derecho los héroes de la independencia y a la izquierda los de la Revolución. Fiestas populares y expresiones culturales del pueblo mexicano se distribuyen armoniosamente en el mural.
 
 
Desnudo con alcatraces, 1944
 
 
Desnudo con alcatraces tuvo como modelo a Cristina Kahlo, hermana menor de Frida, con la cual Rivera estuvo ligado románticamente y que fue motivo de uno de las separaciones de la pareja. En la pintura se ve en primer plano a una mujer de espaldas arrodillada sobre un petate y con los brazos abiertos para entrelazar el ramo de alcatraces depositado en una gran canasta que tiene frente a sí. La piel morena y el pelo trenzado recogido caracterizan la belleza femenina de la indígena mexicana. La simétrica composición presenta de manera simple y equilibrada los elementos de la composición.
 
El pintor ha utilizado una paleta de colores cálidos y armónicos, donde se observa el contraste de complementarios. Se trata de un óleo sobre masonite, un material cuyo proceso de fabricación fue descubierto en 1924, por lo que se puede decir que este aglomerado es un material moderno que sirve de soporte a la obra del artista.       
 
El tema de los alcatraces es reiterativo en la obra del artista, pues con ellos hacía referencia a la temática indigenista y nacionalista de su pintura considerada naturalista tradicional. A diferencia de otros cuadros donde pinta estas flores y en donde refleja la inocencia infantil o la sencillez del pueblo indígena, éste se considera el cuadro más erótico de Rivera, en referencia al desnudo y al simbolismo sexual representado en las formas y colores de la flor.